jun 29
Decidimos llevar a Fabiana a pasar el día navegando. A ella le gustó la idea y pensó que sería algo muy romántico. Escapar hacia una isla lejana navegando en un viejo barco fue el truco perfecto para lograr encantarla… no hizo falta mucho más para hacerla sentir a gusto. Apenas se dió cuenta de que estabamos sólos y a nuestro agrado, comenzó a ponerse cachonda. Enseguida le dimos con el gusto: una buena polla para mamar y follar y un par de huevos bien cargados de lefa para tragarla toda.
